5 razones por las que visitar la maravillosa Varsovia

Varsovia , capital de Polonia, es una ciudad que tiene muchas historias que contar.

Duramente marcada por la segunda guerra mundial, en la que sufrió en la mano de Hitler y su ejército alemán, y por el comunismo, durante el dominio de la Unión Soviética, Varsovia renació de las cenizas, convirtiéndose en un destino muy atractivo para los turistas. En ella podrás encontrar una hermosa y colorida arquitectura, paisajes naturales de ensueño, monumentos históricos patrimonio de la UNESCO, un pueblo amistoso y receptivo y unos platos típicos riquísimos. Aunque no te lo creas, Varsovia es el destino perfecto para tu próximo viaje. Hay cinco razones que te enseñarán porque esta ciudad es la meta que tienes que elegir si todavía no has estado.

Su historia

Varsovia fue sometida en los años 1939-1944 al dominio alemán, y en esta época fue prácticamente destruida. Toda esta historia se refleja en los monumentos y museos esparcidos por la ciudad. 

Entre ellos está el Museo del Alzamiento, que cuenta la historia de personas que lucharon y murieron por la independencia de Polonia, tanto durante la ocupación nazi como la época posguerra y el régimen comunista. Se encuentra en un antiguo edificio que antes era una central eléctrica de tranvías. En él encontrarás un acervo con más de 800 objetos, 1500 fotografías, audios, películas (exhibidas en la época en el cine) y grabaciones de testimonios de personas que vivieron durante ese trágico período.

Otro museo interesante es el Museo de la Historia de los Judíos Polacos, que recorre un milenio de historia en un lugar lleno de simbolismo: un barrio de preguerra habitado por judíos y convertido durante la guerra en gueto por los nazis. El museo expone la rica cultura y el patrimonio del pueblo judío.

Un monumento famoso en la ciudad que cuenta bien sobre la época es el Monumento a los Insurgentes. Se encuentra en la plaza Krasinskich y rinde homenaje a los héroes polacos que en 1944 lucharon contra los alemanes por la libertad del país. La batalla duró 63 días terminando con la rendición del ejército alemán.

Otro monumento es el Maly Powstaniec, que está ubicado cerca de lo que quedaba de la Muralla de Varsovia en el centro histórico de la ciudad. También este es dedicado a los insurgentes que murieron durante la resistencia de 1944.

Sus bellezas arquitectónicas

Varsovia es una ciudad llena de bellezas arquitectónicas.

Después la II Guerra Mundial, su casco antiguo o Ciudad Vieja fue reconstruido casi totalmente, y al final la UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad en 1980. En el centro de la Ciudad Vieja está la Plaza del Casco Antiguo. Otro edificio notable del centro histórico es la Catedral de San Juan, cuyo edificio original se remontaba al año 1390. 

Al norte de la Ciudad vieja se encuentra la Ciudad Nueva, que es, en realidad, un barrio histórico del siglo XV. Las dos zonas están separadas por la Barbacana, última huella de la muralla medieval que rodeaba la ciudad.

En la entrada sur del casco antiguo destaca el imponente Castillo Real, que fue la residencia real entre los siglos XVI y XVIII. Hoy es un monumento histórico y puede ser visitado.

En el Gueto de Varsovia, el mayor gueto judío de Europa, murieron unas 400.000 personas. Queda muy poco de aquel lugar que se extendía por buena parte del centro de la ciudad, pero no olvides echar un vistazo al Monumento a los Héroes del Gueto, los cementerios judíos o el museo Judío que da a conocer la historia de convivencia de este pueblo en tierra polaca.

Además de los lugares y monumentos históricos ligados a la segunda guerra mundial, Varsovia cuenta con otros lugares interesantes, como el Museo Fryderyk Chopin, dedicado al famoso compositor polaco. En su museo podrás encontrar un acervo con manuscritos, correspondencia y objetos personales del compositor, además de poder conocer mejor su vida y obra. 

Otra figura histórica famosa en la ciudad es Nicolau Copérnico, el astrónomo que formuló la teoría Heliocéntrica, y su monumento se encuentra frente a la Academia de Ciencias Polacas.

Sus paisajes naturales

Polonia presenta una enorme diversidad geográfica en la que destacan tanto paisajes marítimos como montañosos. 

Varsovia es una ciudad muy verde pues cuenta con 79 parques en total y el más grande es el Lazienki Krolewskie. Su nombre se traduce con “Parque de los baños”. Es el parque más hermoso de Varsovia, donde se encuentra una biodiversidad increíble.

El Parque Nacional de Kampinos es el segundo más grande de Polonia y se encuentra  a solo 20 kilómetros al oeste de Varsovia. Su objetivo era para proteger las áreas naturales de dunas de tierra firme, ciénagas y bosques que se encuentran en las afueras de la ciudad. Este parque reúne características especiales y es tan importante que la UNESCO lo ha declarado Reserva de la Biósfera. Aquí viven más de 5000 especies animales diferentes y una gran cantidad de especies vegetales. Además es el único de Europa que se encuentra en los límites de una ciudad capital. 

El Parque Mirowski hace que Varsovia sea la única capital europea que cuenta con una reserva natural protegida dentro de su límite urbano. Este sitio cuenta con varios senderos peatonales y en la zona norte del parque se encuentra el Palacio Lubomirskich, uno de los atractivos turísticos más importantes en la ciudad.

Otro lugar para visitar es el Lago Zegrzyński, a 20 kilómetros de Varsovia. Se trata de un lago artificial con una superficie de 32 km2, donde confluyen las aguas de los ríos Narew y Bug. Siendo uno de los lugares preferidos por los polacos para descansar, cuenta con todos los servicios que permiten realizar numerosas actividades acuáticas (navegación a vela, windsurf, kite surf, pesca), y tiene también playas, como la Dzika Plaża.

El carácter polaco y el bajo coste de la vida

Los polacos son uno de los pueblos más amables que existen, son muy acogedores y tratan muy bien a los turistas. Sin embargo no todos hablan inglés, así que la mejor opción para comunicar es la de aprender un poco de polaco que te permitirá intercambiar unas palabras con ellos. Las lecciones de Babbel, una plataforma online, pueden ser una manera para acercarte al estudio de un idioma tan “raro”. 

Aunque puedan parecer estereotipos, en general los polacos son buenas personas y demuestran buena voluntad hacia todos los que están alrededor. Esto también es cierto para los turistas que visitan el país. Los polacos son muy hospitalarios y siempre reciben a los huéspedes en su hogar. 

Otra razón para visitar Varsovia, incluso en las épocas donde hay más turistas y los precios suelen subir, el que en general el costo de vida en Polonia es mucho más bajo que en otros países europeos, exactamente entre un 10 y un 40% (depende del producto y de la marca) y si reservas un billete de avión con antelación es posible que lo encuentres a un precio bajísimo. Te aseguramos que podrías gastar incluso menos para viajar a Varsovia que a otra ciudad española. 

Es un destino muy barato comparado a otras ciudades europeas y podrás disfrutarla al igual que una ciudad italiana o francesa, porque te ofrecerá toda su cultura, su gastronomía espectacular, sus paisajes hermosos y unos recuerdos muy bonitos.

Su comida

La verdadera comida polaca podrás encontrarla en todas partes alrededor de la ciudad, desde bares hasta en el restaurante más lujoso. El plato típico de Polonia son los Pierogi, unos raviolis en forma de empanadilla que se rellenan de queso, carne, verduras o setas. También existe la opción de rellenarlos con frutas, frutos del bosque y salsas dulces. 

Una de las sopas más famosas es Barszcz Czerwony, una sopa de remolacha caliente con vegetales y crema agria servida normalmente con raviolis.

El bigos es un guiso preparado con col agria y acompañado de embutidos, carnes frescas, setas y ciruelas secas, con un sabor entre un suave picante, lo agrio y lo dulce. Se puede comer solo o con algún tipo de carne de caza de guarnición.

Las Kielbasa son salchichas de carne de cerdo cocidas que suelen acompañarse con salsa de rábano picante o en sopas. Puedes comer las Kielbasa también crudas, poniéndolas en un bocadillo como si fuera un embutido. 

Respecto a las bebidas, la cerveza y el vodka nacional son las más conocidas. Con el vodka lo mejor es dejarte aconsejar por el camarero y pedir uno tradicional. Hay muchas marcas de cerveza y será difícil elegir la mejor.

Terminando con los dulces, podemos mencionar sobre todo dos. 

Los Pierniczki  son unos bizcochos de jengibre a veces rellenos de mermelada y recubiertos de chocolate, y el Kremówka es un pastel de crema hecho con hojaldre, relleno de nata montada, crema de mantequilla y crema de vainilla con azúcar glas. Su difusión aumentó cuando el Papa Juan Pablo II dijo que era su favorito, ya que esta tarta era muy común de su pueblo, Wadowice.

¿Te has convencido? Planifica tu viaje y descubre este país maravilloso, ¡Polonia te espera!

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